Cómo dividir y cobrar la cancha sin conflictos
La plata es la parte menos divertida del fútbol y la que más grupos rompe. Con unas pocas reglas claras, el organizador deja de poner de su bolsillo.
El problema de siempre
Casi todos los grupos empiezan igual: el organizador reserva, paga la cancha y después cobra a cada uno "cuando pueda". A los dos meses tiene una lista de deudas chicas que nadie recuerda, le da vergüenza reclamar y termina cubriendo la diferencia. No es un problema de gente tacaña: es un problema de no haber acordado nada al principio. Esta guía propone ese acuerdo.
La cuenta básica
El costo por jugador es el precio del turno dividido por la cantidad de jugadores que juegan. En fútbol 5 son 10, en fútbol 7 son 14. Si el grupo suele tener suplentes que también juegan, se divide por todos los que entran a la cancha, no sólo por los titulares.
Redondeá siempre hacia arriba a un número cómodo para pagar. La diferencia que sobra va a un pequeño fondo del grupo, que sirve para la pelota nueva, las pecheras o para cubrir el día que alguien no puede pagar.
Tres maneras de cobrar
1. Al llegar a la cancha
Cada uno paga en el momento, en efectivo o por transferencia, antes de entrar. Es lo más simple y no deja deudas, siempre que el organizador no deje entrar a nadie sin pagar. Su debilidad: el que se baja a último momento no paga nada, y el turno igual hay que pagarlo completo.
2. Por adelantado, semana a semana
El que confirma, paga al confirmar. Si después se baja, pierde lo que pagó, salvo que consiga reemplazo. Es la forma más justa con el organizador y la que más reduce las bajas, porque nadie confirma "por las dudas". Requiere un poco más de disciplina al principio.
3. Cuota mensual
Los titulares pagan el mes completo al comenzar. Funciona muy bien con un turno fijo y un grupo estable, y es la que menos trabajo da. Hay que acordar qué pasa con el que falta: lo habitual es que su lugar lo ocupe un suplente que paga ese partido, y ese dinero se le descuenta al titular el mes siguiente.
La regla de la baja
Es la regla más importante y la que más discusiones evita. Una versión que funciona en muchos grupos:
- Hasta 24 horas antes, bajarse no cuesta nada.
- Después de ese plazo, el que se baja paga su parte, salvo que consiga quien lo reemplace.
- El que no avisa y no aparece paga su parte y pasa al final de la lista de suplentes.
Lo importante no es el plazo exacto, sino que esté escrito y que todos lo hayan leído antes de que pase algo. Aplicarla por primera vez es incómodo; después de esa vez, nadie la discute. En la guía para organizar un partido semanal hay más ideas sobre listas, plazos y suplentes.
Las deudas que se acumulan
- Llevá un registro visible. Una lista compartida con quién pagó y quién debe evita que el organizador tenga que acordarse de todo y que alguien sienta que lo persiguen.
- Un tope de deuda. Por ejemplo, nadie juega si debe más de dos partidos. Se aplica igual para todos, también para los amigos del organizador.
- Cobros impersonales. Un mensaje en el grupo con la lista de pagos pendientes incomoda menos que un reclamo individual.
- Rotar al que cobra. Si el organizador es siempre el mismo, conviene que otro se encargue de la plata. Repartir tareas sostiene al grupo.
Casos que siempre aparecen
El invitado de un amigo
Paga como cualquiera. Si el que lo invitó quiere pagarle, es cosa de ellos, pero la cancha recibe el mismo dinero.
El que llega tarde
Paga completo. El turno no se achica porque alguien llegue a los veinte minutos.
Se suspende por lluvia
Depende de lo que acordaste con el complejo. Si el complejo devuelve la seña, se devuelve a todos; si la pierde, se reparte la pérdida entre los que habían confirmado. Por eso conviene preguntar la política de lluvia antes de reservar, como contamos en la guía para elegir y reservar cancha.
Sobran jugadores
Si vinieron 12 a una cancha de fútbol 5 y todos rotan, se divide entre 12. Cada uno paga menos y nadie se queda afuera.
Resumen para pegar en el grupo
- El turno se divide entre todos los que juegan, redondeando para arriba.
- Se paga al confirmar (o el mes por adelantado si somos titulares fijos).
- Bajarse con menos de 24 horas cuesta tu parte, salvo que traigas reemplazo.
- Con dos partidos de deuda no se juega.
- Lo que sobra va al fondo del grupo para pelotas y pecheras.
La organización en AL ÁNGULO
En AL ÁNGULO cada jugador confirma su lugar en el partido y el organizador ve en todo momento quién viene, quién se bajó y cuántos lugares quedan libres. Tener esa lista clara es el primer paso para que la cuenta de la cancha cierre.